Aparte de coincidir en actividades educacionales, así como políticas (tanto nacionales como con respecto a Cuba), fuimos amigos y compartimos otras amistades en común. A menudo también nos comunicábamos con relación a nuestras investigaciones respectivas en pro de los conceptos de democracia y la sociedad abierta a través del mundo, y la posibilidad de una Cuba Libre del régimen marxista-leninista impuesto desde arriba por la familia de los Castro. Especialmente en su labor con Jaime Suchlikci en el Institute for Cuban and Cuban-American Studies (ICCAS) de la Universidad de Miami –de la cual fueron vil- y prácticamente exiliados, Pedro fue otro ejemplo del cubano que no vendió su alma al diablo para el beneficio de su carrera académica en EE.UU., a diferencia de otros, vergonzosamente, descendientes de cubanos exiliados y algunos hasta nacidos en Cuba quienes de facto justifican al régimen, y peor, se decían a difamar a las víctimas: los disidentes y los exiliados. Mi más sentido pésame a su familia, colaboradores, colegas, y amistades en general. May Pedro Roig rest in peace Prof. Rolando Alum Linera; ralum@pitt.edu
